Mula de frare i matxo de rector, tots dos grossos són
Destaca la supuesta riqueza y buena vida del estamento eclesiástico. Sugiere que, al tener recursos, tanto la mula del fraile como el macho (mulo) del rector están bien alimentados, gordos y cuidados, reflejando una posición acomodada en contraposición a la pobreza del pueblo.